¡Llegó el día! Tras nueve meses de espera e incertidumbres estoy en Francia rumbo a Angers. Comienzo a vivir la aventura y, quizá, hasta la vida.
España ha quedado atrás con un tiempo horrible. El sol de España se disfruta porque también existe el frío de España. En Hendaya llovía casi horizontal y el tren ha llegado con retraso, emoción hasta el último momento. La estación era cutre cutre, pero sí contaba con una loca que nos ha dicho de todo. Lo más curioso de Francia hasta el momento es que antes de llegar a Burdeos no hay ni una sola montaña en el horizonte.
Actualmente en Burdeos. Mi segundo tren va hasta Estrasburgo, ya puedo tener cuidado de no equivocarme al coger la salida.
Si la estación de tren de Hendaya era cutre, la de Burdeos resulta demasiado enorme.Casi dos horas esperando. Lo más importante es que en Burdeos mear cuesta cincuenta céntimos. ¡Qué escándalo!
Llegué a St. Pierre de Corps, que resultó no ser lo mismo que Tours. Son dos pueblos distintos, uno al lado del otro y ambos con estación. Aquí tocó subir y bajar la maleta a mano del andén y este tren iba muy lleno. Mi asiento estaba en hueco de éstos que son cuatro asientos con mesita en medio, al lado de la ventana y todo lleno. Yo ahí no quería meterme, así que me quedé en la entrada del vagón. Ahí por lo menos estaba cerca de mi maleta, que sí, ya sé que no iban a robármela, pero uno se ha criado en España.
En el primer tren no había huecos para dejar las maletas y la dejé entre los asientos. Pude ir muy cómodo hasta que vino un chico y se sentó enfrente mío. ¿Por qué hacen los trenes para enanos? El segundo tren era más moderno y me tocó sentarme al lado de una francesa joven, menos de veinticinco, con pinta de vieja. Y el tercero en el pasillo...
Llegué a Angers y sí me estaban esperando. Menos mal que me llevaron en coche, porque la maleta podía conmigo. Matthieu me hablaba en inglés todo el rato. Bueno, era el primer día. Fue él el que hizo el check-in (algún día recordaré cómo se dice en español) y me llevó hasta la resi.
Resulta que en realidad es un piso con habitaciones individuales, pero del pasillo entras a la cocina, vamos, que no puedes ir directamente a tu cuarto. Los franceses estaban cenando. Faltaba otra francesa y una italiana que aún no ha llegado.
Antes de cenar fui a ducharme y resultó que la ducha estaba atascada. La francesa me ayudó a quitar el desagüe y luego fui a cenar el bocadillo de tortilla y una de las naranjas que llevaba. Para las doce estaba en la cama reventado.
martes, enero 26, 2010
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1 comentario:
Que bien! seguiremos sus historias desde allí con entusiasmo! mear 50c! bueno, a mi la primera vez que fui a Harrods me costó 2 pounds, que al cambio de las antoguas pesetas fueron 300ptas!...eso si, una japonesa o lo que fuera aquello, me secó las manos nada más lavármelas en el lavabo. y me echó colonia!
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