Pensaba que con los veinticinco tocaba año de éxitos, pero la primera fue en la frente y en todas partes. No aprobé ningún examen de los que hice en septiembre. Y como siempre que pasan estas cosas, te reinventas un poco para seguir adelante, pero esta vez no. Pensé que lo mejor para superar el ser un fracasado (un chico manga fracasado en este caso, de aquí a Welcome to the NHK!) es seguir siendo un fracasado y arrastrar las penas, así que, a pesar de que luego han venido tiempos mejores yo sigo con estados carenciales y eso que, repito, han pasado muchas cosas e incluso han sido fiestas en la ciudad.
Lo que sí iba a hacer era dedicarme a menos cosas, pero este punto se quebró por dos motivos:
Uno, que me entraron muchas ganas de comprarme una Game Boy Micro y llevármela a todas partes, cosa que conseguí al encontrarla en Eroski por 25 €, rosita y muy mona.
Dos, que me he encontrado un curro de comercial de seguros. Son unas horas a la semana y más que por el dinero (que nunca viene mal pero que tampoco necesito) es por la experiencia.
Y en eso ando.
martes, septiembre 25, 2007
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