miércoles, noviembre 23, 2005

Traicionado por uno mismo

La semana pasada fui cuatro horas a clase, y me prometí a mí mismo que esta vez iría a todas las clases por lo menos una semana.

El lunes, primer día de la <> conseguí superar las tentaciones, pero el martes por la mañana no podía ni levantarme. La verdad es que estaba muy cansado (pero cansado de verdad, no como otros que se quejan de vicio).

Hoy miércoles he conseguido levantarme para ir a clase, pero la idea de quedarme a Informática era superior a mi voluntad y me la he saltado, para volver a matemáticas, que ha sido un rollo total. A Contabilidad también he pasado de ir.


Lo que me preocupa no es que me tome las cosas a la ligera (eso no es nada nuevo). Lo malo es que apenas van dos meses de clase y ya me harta todo. Si estuviésemos a mayo sería razonable, pero es muy pronto todavía para andar tan quemado.






Hablando de cosas más molonas, me he pasado el Castlevania: Dawn of Sorrow. En el primer final, claro, que es el más fácil. Ahora estoy intentando hacerme el difícil, pero conseguir almas para mejorar las armas es muy complicado y me cansa bastante, pero el juego me ha gustado un montón. Un diez.

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