miércoles, noviembre 03, 2010

Pongamos un título muy largo para que la gente no se dé cuenta de que no sabemos lo que hacemos



O como atentar contra el patrimonio nacional por falta de ideas. Tienen razón los fangorios cuando dicen que las discográficas se aprovechan de su fondo de armario para sacar recopilatorios. En dos meses tres de ellos más el que ellos han sacado. Un grandes éxitos (y grandes fracasos) junto con el disco de rarezas para talifanes, la enésima recopilación de videoclips como si fueran cromos repes, un documental de ¡tres horas! para más talifanes todavía y la golosina de una revisitación de los grandes éxitos de sus anteriores grupos que suenan fatal. Vale que eran canciones perfectas y cualquier cosa que hicieran iba a sonar raro, ¡pero tanto! Si llegan a sacar esas canciones ahora no se comen ni los mocos. Vaya, aún me sorprende que haya sido con el último disco, el peor de todos los suyos, con el que hayan conseguido el número uno. Cosas del marketing...

Por supuesto me he comprado la edición especialísima (no aprendo...) como buen ansioso, y sólo puedo decir que Mario Vaquerizo será más listo que el hambre, pero tiene el pulso fatal. Cda vez que coge la cámara en el documental hace un viaje al mareo insoportable, y sólo he visto hora y media. Quizá en lo restante llegue al vómito.

1 comentario:

caotico_jq dijo...

Nosotros también nos lo compramos, pero en general no nos ha desagradado. La presentación, desde luego, es buenísima. Los videos repes, pues es verdad, repes... y encima, sin el último. Y las versiones, pues no sé, unas mejores que otras (curiosamente, las de Sigue Sigue Sputnik son las que me han parecido más flojas).

La mujer de Alaska debería tomarse el pulso, es cierto.