martes, agosto 31, 2010

Pluto

Como si pudiera con todo, Urasawa se puso a versionar una historia de Astroboy, obra de Tezuka. ¿Había necesidad de ello? No nos engañemos, el original de Tezuka era perfecto pero muy infantiloide. Aparece un malo maloso que quiere cargarse a los robots más poderosos del planeta. Les apalea a todos y tras descubrir que Pluto no es tan malo como aparenta y conseguir más poder todavía, Astroboy vence y son perdices y comen felices. Sí, la típica historia vista ya tantas veces que parece mentira que sigan haciéndola.

Y claro, tras dejar a los fans alucinados con el final de Monster y estafados con el de 20th Century Boys, Urasawa algo tenía que hacer para que su versión de pluto se alzase con todos los laureles posibles. ¿Seguir con sus esquemas de crear expectación a cada página aunque luego no se resuelva? Por supuesto. ¿Dedicar capítulos a personajes secundarios más aun cuando están a punto de morir para que resulte más emotivo? Faltaría más. ¿Añadir elementos auténticos para que el lector se sienta más identificado? ¡Ya vale de desvelar estrategias!

Para enfocar la historia de un modo más adulto, Urasawa cambia de protagonista, éste pasa a ser Gesicht, el mejor robot de la Federación Euro. Los temas del Astroboy original siguen ahí: el amor a la vida, a la naturaleza, el respeto a los demás, lo malas que son las guerras. Y para enfatizar este aspecto y darle más intriga a la historia a la par que crítica a ciertos gobiernos, cuenta una guerra sospechosamente parecida a la de Irak, por supuesto manteniendo la intriga in crescendo hasta el final. Atar todos los cabos después da igual, el lector ya ha comprado todos los tomos.

Claro está, el final es el mismo, Astroboy vence, Pluto no era tan malo y son perdices y comen felices. ¿Que las últimas páginas están poco claras? Sí, nos la ha vuelto a colar.

No hay comentarios: