Ya ha pasado más de un mes de clase, se acerca la paralela pues, y lo que tengo que decir es que... este curso es un coñazo, y mucho.
Clases en la uni sólo tengo de lunes a miércoles entre dos y cuatro horas diarias y todos los días para las doce acabo, algo muy malo, porque si algo sé es que yo rindo más a partir de las doce que a las ocho de la mañana. Y me disgusta mucho tener este asco de horarios para que les cuadren a los profesores con sus trabajos.
En fin, como este curso sí o sí hay que acabar, me he apuntado a tres academias para quitarme de encima esos cánceres atrasados:
Mates I, de una a dos lunes, miércoles y viernes.
Costes I (éste cáncer es nuevo), lunes y miércoles de tres y media a cinco.
Financiera I, martes de cuatro a cinco y media y jueves de doce y media a dos.
Así que ya no tengo ningún día entre semana (ahora los findes no tengo absolutamente nada que hacer) libre, y a todas esas clases hay que añadir las de francés lunes, miércoles y viernes sí viernes no de cinco a siete, clases que me cuestan y me pueden lo que no está escrito (no sé yo lo que va a pasar en enero).
Con todo esto y las gestiones interminables estoy de lo más aburrido. Lástima que de repente las cosas se hayan puesto tensas y no sé qué hacer. ¿Me atreveré a comer con K a pesar del riesgo implícito?
lunes, noviembre 09, 2009
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