Anteriormente en Quiero ser un chico manga había contado cómo había vuelto a Logroño a malgastar mis últimos días de vacaciones por la puñetera academia. Pues no, porque esos días ¡fueron algo vibrantes!
Así para empezar, en la academia no me va tan mal. El miércoles fui capaz de hacer un ejercicio yo sólo. En mi contra he de decir que era ultra fácil. Pero también fui capaz de hacer otras partes yo solo, así que va bien va bien (a ver si en el examen también va bien).
El miércoles a las ocho de la mañana me desperté y pensé que sería una señal de la naturaleza para levantarme a estudiar como los niños tont... buenos. Así que me levanté y me puse a navegar por internet.
Hubiese sido mejor quedarme en la cama, y ahorrarme la conversación con K. Visto ahora, casi fue lo mejor. Ese día por lo visto era de retornos, porque A casi se choca con su ex en la puerta de la biblio.
Y eso era algo que nos avisaba nuestro horóscopo. Desgraciadamente lo leímos tarde y no pudimos prevenir la inestabilidad sentimental.
Total, que por la mañana estuve perdiendo el tiempo en la biblio, después de comer estuve en la academia, y luego me fui a tomar algo con A. Yo no quería, porque estaba algo mosca con A: el lunes le dije de ir a la playa el martes y yo ya sabía que no quería ir (no habia que ser muy lince para darse cuenta) pero que no me contestase no me gustó. Sin embargo, ahora que tengo veintisiete años he decidido ser una persona madura y responsable y no voy a dejar que una tontería estropee una amistad.
Tras el refresquito quería ir a la piscina a leerme todos los mangas que me he comprado este mes y que aún no he tocado, así que me puse a perder el tiempo en casa y luego me daba pereza ir hasta la piscina para dos horas, quedándome en casa por lo cual hasta que me fui con M a tomar algo y de paso comprarme unos rollitos de primavera para cenar.
El miércoles me desperté a las siete y media pero esta vez me dije que ni señales de la naturaleza ni leches, que tenía mucho sueño y que pasaba del tema. Me quedé en la cama hsta la una, cuando me levanté para navegar por internet e irme al banco corriendo y a última hora (como siempre) para poder pagar la factura del móvil al día siguiente.
Y volví a trabajar. Hasta enero no tengo más vacaciones. ¿Sobreviviré?
viernes, agosto 14, 2009
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