El momento psicodrama de la semana lo ha protagonizado Poyeya. La pobre chica debía pensarse que Europa se iba a rendir a sus pies y ahroa que se ha comido los mocos anda cargando contra lo que puede. Y hay que ser claros: peor no podía haber sido. Bueno, sí, lo del nuevo disco de Bebe, pero eso esotro cantar.
España ganará el festival de Eurovisión cuando mande un artista de primera fila con una buena canción, no alguien de quinta con un descarte cutrongo. Y apartir de ahí empezamos a hablar de trajes que hagan historia, de puestas en escena brillantes y demás parafernalia. Todo lo demás no tiene nada que hacer.
Luego hay que tener en cuenta que Europa es un país muy heterogéneo y que en el festival participan países de otros continentes, cosa que puede explica que traumas como el de Noruega ganen.
Y se acabaron las excusas tontas: no veo yo a la ama de casa media austriaca (por poner un ejemplo) indignada porque España no emita las semifinales decidiendo hacer boicot, y el país no se gasta tanto dinero por emitir un triste programa como para no participar.
Por otro lado, el rollo de los países del Este y los vecinos no cuela. Este año Reino Unido ha quedado en los primeros puestos y sólo tiene un vecino no precisamente del Este y eso de que España no debería tener privilegios por poner más dinero es mentira. A ver si encima de putas vamos a poner la cama gratis.
En fin, sólo nos queda la duda de si Melody hubiese quedado mejor.
viernes, mayo 22, 2009
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