jueves, enero 08, 2009

¡El regreso!

¡Puaj! Y nada peor que reempezar con un examen. Como ya iba a ir a febrero, me daba igual como me saliese, pero me ha salido mejor de lo que esperaba.

Pero en vez de contar cosas tristes, la noche de reyes.

Robamos vasos de un bar a la italiana para dejarlos en el bar siguiente y en la calle.
Entramos a una bocatería para decir que quería ir a la de al lado y volver luego.
Me encontré con bastante gente que no quería ver y casi no me importó.
Cogimos un taxi para recorrer cien metros. Que conste que yo no quería. Los 3,85 € los pagó la de los tacones.
Descubrí que odio a alguien por motivos que aún desconozco.
Llegué a casa a las cinco de la mañana con un poco de resaca que al día siguiente no estaba.

Adjetivos para empezar el año: Cizañero y manipulador.

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