Se acabaron los exámenes. Por fin. El resto fue así:
Gestión de ventas: La teoría bien, los problemas mal, me los repasé y no me acordaba de nada.
Derecho tributario: El examen era a las nueve, pero el profesor creía que era a las diez y se lo tomó con calma. A y media ya había un motín, pues la gente pensaba que si el profesor no venía había aprobado general. Claro... El examen bien, pero la primera pregunta de pena, y como los de Derecho son tan finolis no sé qué puede pasar.
Matemáticas II. El sábado mi cerebro ya estaba de fiesta. El examen no era difícil pero no había estudiado nada y me salió muy chapucero.
¿Qué pasará?
lunes, junio 30, 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario