lunes, mayo 26, 2008

Tendré que matarlo

Se acaban las vacaciones, se acercan los exámenes... Qué vida más dura a veces y en ocasiones.

Al menos los exámenes de la Escuela de Idiomas ya están hechos. El reading tenía un texto complicadillo (¡Madonna cabrona!), el listening está aprobado (porque vi cómo lo corregía el profe) y writing pues no sé, había una redacción que no podía hacer porque no me había leído el libro, así que hice la chunga, la de inventarse una historia a partir de una frase.
Y hoy ya he hecho el oral que no sé, no sé, mucho ha apuntado el profesor.

Más cosillas, lo de Eurovisión lo copio del Manga a Gritos:
Eurovisión este año ha sido un coñazo horrible y lo peor de todo Uribarri que ponía en boca de los presentadores lo que le daba la gana en vez de lo que decían, ni siquiera llevaba bien la cuenta de los puntos de España y parecía un viejo verde venga a hablar de la griega que, perdona que te diga, pero en cualquier bar de sudamericanas de ésas que tanto quiere Nick todas mueven las caderas mejor que ella.

La actuación del actor que enviaba España fue ultra patética, peor que nunca. Se oía raro y se movía sin gracia. Los fuegos artificiales de cierre ya fueron la polla (vamos, hasta los gallos de Beth quedaron mejor).

No es que los países del este se voten entre ellos, es que ellos sí hacen buenas actuaciones, o al menos que se gustan entre ellos, porque lo de Bosnia no tenía nombre.


Aparte de eso, fui al dentista, miré mi declaración de la renta, salí por ahí con N, y no he empezado a estudiar Conta de Sociedades...

No hay comentarios: