viernes, mayo 16, 2008

Sucedió en Barras

La semana de Barras fue muy agitada. No paré ni un día. Por fin llegó el jueves. En en trabajo sentía ponerme malo por momentos de una gastroenteritis. Pero no, había que ir a Barras sí o sí. Así que fui a casa, me cambié y marché sin rumbo fijo. Por un lado R estaba todavía en su casa haciendo botellón, MyJ no daban señales de vida. Llamé a la palomera a ver qué hacían los del cine. Cuando iba a buscarles MyJ me llamaron y me marché con ellos. De camino a barras, un buen rato después, nos encontramos con el resto haciendo botellón en Químicas, en la carpa con R y compañía. Pedimos en la barra de Empresariales como unos traidores. Los de esta barra han perdido cuarenta euros por cabeza, cosa que no me extraña teniendo en cuenta que el chico que nos atendió debió beberse la mitad de las provisiones: se equivocó al servir, tiró un vaso al prepararlo, sirvió un cachi en vez de un cubata y no se dio cuenta de que un vaso de chupito estaba roto hasta haber servido al menos cantidad para tres. Aparte de eso tenían una oferta demasiado generosa: trs cubatas y tres chupitos por diez euros cuando en el resto de las barras todo eso costaría quince.

Lo que no había dicho es que había muchísima gente y alguna de ella chunga. Vi alguna pelea y la policía y los servicios de seguridad debieron tener una noche movidita.

Bueno, tras dos cubatas y algún chupito yo ya había perdido la vocalización. Fui con M al baño, nos encontramos con la palomera, quien había perdido a sus compañeros. Esta chica y barras es perder su compañía y encontrarme a mí. A partir de aquí todo se vuelve algo caótico así que resumiendo:
-Ligué de manera muy descarada.
-La palomera perdió su móvil. Fin de la borrachera.
-Se me pasó el tiempo volando.
-Vi a mucha gente.
-Llegué a las seis de la mañana.

El viernes me levanté a la una algo jodidillo. Fui a ver Speed Racer, momento en el que A me llamó varias veces, para preguntarme qué iba a hacer por la noche. Yo iba a salir pero aún no había quedado con nadie, así que quedé con ella. Estuvimos casi toda la noche en la barra de mates hablando con uno de los camareros de quien A era el amor de su vida. Menos un ratito que fuimos a la barra de mi hermano, toda la noche en mates hasta las seis de la mañana que me marché porque tenía que trabajar al día siguiente. Me reí muchísimo y bebimos mogollón gratis (yo no gonorreabaa, que me invitaba A. Que a ella no la cobrasen no es asunto mío).
En la barra de mi hermano nos encontramos a la palomera que, efectivamente, ¡perdió a sus amigos!

Resumiendo:
Lo mejor de Barras: conocer a Chiaki.
Lo peor de Barras: que MM no me encontrara. Conocer a Chiaki.

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