Conseguí ver el segundo capítulo de Sin tetas no hay paraíso, y encima de un tirón.
Las chicas de la serie están predestinadas a ser tontas, y mucho. La prota, la pobre, después de ser casi violada en casa de su amor, cuando un tío intenta matarla en un parque, ella en vez de ir a la policía, llama a su amor, aun sabiendo los negocios turbios que tiene el muchacho (y un torso que no veas, amén de una parálisis facial terrible). Chica, si es que lo vas buscando... Pero claro, te viene de familia, porque tu madre se pone a hacer negocios con un hombre que quiere meterse en sus bragas. Así a ver quién sale del barrio.
domingo, enero 20, 2008
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