martes, mayo 08, 2007

Sólo nosotras sabemos lo que pasó

Las teleseries españolas cumplen dos reglas no escritas: han de ser familiares y sospechosamente todas tienen un aire a alguna serie estadounidense. Círculo rojo tenía que cumplirlas, por supuesto.

Antes de comenzar los títulos de apertura la cosa ya se da un aire a Falcon Crest, con Carmen Maura en vez de Ángela Channing, y a Mujeres Desesperadas: dos pavas investigan la muerte de su amiga.

Hasta aquí todo pasable, pero quedaba la otra regla no escrita. Serie familiar. Ningún problema: se cogen las estructuras de las series USA y se las pasa por la turmix mediterránea. Así la ama de casa media puede disfrutar con una trama de misterio inspirada en el folclore de la España negra mientras su marido se deleita con los sujetadores que aparecen cada dos por tres y las tetas caídas de María Botto, que son mostradas sin saber muy bien a santo de qué.
¿Que qué pasa con los niños? Los menores de la casa disfrutarán resolviendo los cutre misterios antes que las Marías (como se llaman las actrices amigas de la difunta), porque para cuando María Adánez se da cuenta de que tiene que superponer las cartas que su desequilibrada hermana les ha mandado de eso ya se ha percatado hasta el que no está viendo la serie. Y claro está no puede faltar el personaje teen que grite a todo el mundo y sea algo putilla.

Cumplidas estas normas, falta algo para que sea una serie de total éxito: Pésimos actores. En este caso todos los viejos incumplen esta norma, pero los jóvenes salvan la papeleta, sobretodo la pija, que diferencia un orgasmo de una violación en que en esta última grita, porque en las dos pone la misma cara de asco y dolor.

Concluyendo, la serie es mala con ganas, aunque con el nivel que hay últimamente está bastante bien. eso sí, esto no concluye ni de palo.

No hay comentarios: