El título lo dice Nana Komatsu en el cuarto de tomo.
Ah, el décimo tomo de Lamu es estupendo, genial. Peleas entre extraterrestres, chicas que han pasado toda su vida aisladas, objetos mágicos, estafas, líos, líos, líos...
Lo que también está bien es el séptimo tomo de Bleach, pero le falta algo y no sé qué es.
Naruto #26 también falla en algo, en el que lo sobra demasiado contexto. Y es que, para contar una historia sobre una amistad-rivalidad, no es necesario que cuentes durante páginas y páginas la estructura de una villa ninja y todos sus pormenores. Kishimoto, amigo, aprende de Otomo, que él también lo hizo y creó una obra maestra basándose en un contexto (un futuro deshumanizado e hipertecnificado) interesante, no en algo superfluo.
Death note #3 sí que aprueba con nota, volviéndose cada vez más y más complejo e intrigante, tanto que no sé cómo va a seguir.
domingo, enero 14, 2007
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