Una semana rara.
Conocí a alguien al que le gustaba Ayumi. Se sorprendió de que hubiese alguien en Logroño la que le gustase la cantante. Pues yo ya conozco a unas diez personas. Sólo hay que moverse en los círculos adecuados...
He ido a clase a trancas y barrancas.
El jueves, a pesar del frío y del sueño, me fui de fiesta. Botellón heladito y a Concept, pero a las tres y media me entró el sueño, y pensé que con todas las cosas que tenía que hacer al día siguiente estaba perdiendo el tiempo y me fui a casa. Al día siguiente no hice todas las cosas que tenía que hacer, claro, pero tenía mucho sueño. ¡QUIERO HIBERNAR!
El sábado hice mi primera matinal. La empresa perdió dinero, porque puse dos cafés. ¡¡Guao!!
Me acabé La Sombra del viento. El final muy victoriano y tal, pero mono. Lo empecé a leer en Castro, en la playa y lo he acabado cinco meses después. Muy mal muy mal.
Tengo sed de Nana.
domingo, diciembre 03, 2006
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