sábado, noviembre 25, 2006

Guárdame un secreto

Los chicos manga universitarios siempre se apuntan a una fiesta aunque no deba ser así. Yo el jueves no pensaba salir pero me dijeron que unos de clase estaban de fiesta, les llamé y me uní a ellos.

Estaban haciendo botellón (qué raro) y se nos acercaron unas crías con las que acabamos bebiendo. Yo pensaba que querían rollo o algo así, pero en realidad estaban jugando a Furor y las perdedoras tenían que llevarnos con ellas.

Cuando se acabó el líquido nos fuimos a la zona y las chicas éstas a otro sitio, aunque luego vinieron detrás nuestro, pero no las volvimos a ver porque fuimos al bingo.

Yo no había estado en el bingo nunca, y quedé como una pueblerina al preguntar porque me tenían que hacer ficha de socio si no pensaba volver jamás.
Lo que es el sitio y esas cosas no me gustó. La gente era rara y el ambiente frío. Sin embargo pensaba que no me iba a gustar el juego y vaya subidón de adrenalina. no gané nada, pero en el primer cartón me quedé a tres números del bingo y en el segundo casi tengo línea y bingo. Qué nervios pasé. Nos marchamos y yo me quedé con las ganas de más. ¿Seré ludópata?

Luego estuvimos en bares y llegaron las cosas raras y las confesiones. Yo fui traicionado. O eso me dijeron, pero la cosa cuadra bastante bien. Todo el mundo es Takumi.

¿Qué hay que hacer para que no me digan cosas como "espero que me perdones", "lo he pasado mal y encima no te he visto" o "te echo de menos"? Todo el mundo es Takumi, definitivamente.

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