domingo, julio 02, 2006

Llevando gafas de sol

¡El comienzo de las vacaciones tuvo de todo! Pero de todo, todo, todo.

El último día de trabajo fue extraño. Entré más tarde a trabajar porque pedi ir dos horas más tarde y me lo permitieron sin dar ningún tipo de explicación. Es que la noche anterior al vovler a casa vi que un chico que conocía iba a presentar un corto esa tarde y quería verlo. ¡Era un completo horror! Ellos mimso dijeron que un día hablando vieron que querían hacer un corto y se pusieron a hacerlo sobre la marcha, así que el resultado era lamentable, pero muy divertido. Por desgracia duró más de lo que yo me pude quedar y no vimos el final.

En el trabajo todo eran caras raras, pero no me enteré muy bien de lo que pasó.

Al día siguiente había quedado con una compañera de clase después de un examen que tenía ella para ir a las rebajas e ir a comer. Yo no quería comprar nada, pero acabé llevándome tres pares de calcetines.

Por la tarde pensaba estudiar, pero menos eso hice de todo. Y por la noche estaba muerto de sueño y cansancio (me había acostado tarde y me había despertado un mensaje a las diez de la mañana...) y me fui a dormir, pero me desperté dos veces por la noche al recibir mensajes (menos el que yo quería recibir y que aún no he recibido).

Ah, qué vida más dura.

Por cierto, el final de Angel Shop un verdadero asco. Predecible y cutrillo a más no poder.

No hay comentarios: