En Lost in Blue ya he tenido una cabra y una gallina. Las dos se me han muerto, yo creo que de vagas porque no he visto ni leche ni huevos ni nada de nada de ellas. Encima la chica se me ha llevado un disgusto que no veas. La pobre me ha regalado una pulsera, pero no sé qué hay que hacer con ella. Lo más fuerte es que un día iba yo por la playa tranquilamente y de repente estaba ella allí en medio haciendo nada. Hablaba con ella y no decía que le pasase algo, hasta que me dijo que la dejara tranquila, así que pensé: "pues ya volverás tú sola". Esa noche no durmió en la cueva, y a la mañana siguiente fui a por ella, la cogí del brazo y la dejé en la cueva como si nada º_o
He resultado ser un constructor genial, porque ya tengo la cueva llena de muebles y he hecho la barca. Al otro lado del lado hay otra cueva y se supone que te puedes ir a vivir allí, pero no lo he conseguido.
Al Rub Rabbits! hace siglos que no juego. Llegué hasta una fase en la que tienes que soplar mucho y me vencen. Mis pulmones de fumador pasivo se resienten...
Eso sí, el juego está genial, tiene muchas más opciones que la primera parte y es muy divertido.
El Sonic Pinball Party es muy complicado. En el modo historia sólo he conseguido pasarme un combate y el siguiente es imposible. Tienes que conseguir quince millones de puntos en cinco minutos. Se supone que llevando la bola por determidos sitios puedes conseguir muchos puntos y bla bla bla, pero es que la bola va donde le da la gana.
Y he empezado a jugar al Aria of Sorrow, porque en el Harmony of Disonance me he quedado atascado y no me encuentro.
A mí el nombre de la nueva consola de Nintendo me gusta, me parece original y compacto, por una vez no es una palabra inglesa (bueno, casi; no sé quién ha dicho que poner nombre en inglés es cool) aunque podían haberse dado cuenta de que suena un poco... nenaza.
lunes, mayo 01, 2006
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