domingo, mayo 28, 2006

Trauma Crossing

Cuando me compré el Animal Crossing Wild World llevaba conmigo una expectación muy importante: el juego se había vendido muy bien y todo el mundo hablaba maravillas. Pero cuando lo jugué...

Sí, está muy bien, tiene buenos gráficos, es muy original y bla bla bla, pero me parece un coñazo terrible.

Para empezar, el tiempo corre al mismo tiempo que en el mundo real. O casi, porque aquí en la ciudad no anochece a las cinco de la tarde. Y para mí, que juego siempre bien entrada la noche, es una putada bien gorda, porque las tiendas están cerradas, los personajes dormidos, así que no puedo hacer prácticamente nada.

Otro punto importante es que el juego es ñoño. Cazar mariposas, pescar, recolectar fósiles, mandarse cartas... ¬_¬ Vamos, ni siquiera puedes mandar cartas con insultos porque éstos desaparecen.

Y lo más importante: se me hace pesado. Para pagar la hipoteca hay que estar recogiendo frutas y memeces que Tom Nook te compra (no sé para qué las quiere). Si quieres amueblar tu casa, más recolección. Si quieres vestirte a la moda, más recolección. si se supone que hay más maneras de conseguir pasta, a mí todavía no me han salido (excepto la de dar palazos a los árboles).

Y el resto de habitantes... Uno se me puso enfermo y uno de mis personajes le estuvo dando medicina dos días. Al siguiente mi otro personaje le dio medicina (craso error, porque luego le picaron las abejas y no podía curarse porque no quedaba medicina, aunque luego se curó solo). Total, que cuando regreso con el personaje uno a ver si ya se había curado el gato de las narices, resulta que sí y me echa en cara que no había hecho nada por ayudarle. ¡Mentiroso!
Uno de los habitantes se me largó a los pocos días, y todavía no sé por qué. Otra se me ha marchado hace poco, pero como llevaba una semana sin jugar pues no me ha extrañado.


Y lo peor es lo del wifi. En casa no tengo, y he probado en varios untos gratuitos y siempre me da error. No sé si que es no sé configurarlo o que mi DS no funciona bien.

Espero que el entrenador de cerebros no me desilusione tanto...

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