He ido a clase a primera hora, con la profesora argentina que no soporto, y después a mater, pero me he largado en mitad de la clase porque una lentilla me estaba haciendo la vida imposible y porque tenía cita en el médico. Yo quiero cambiar de médico de cabecera porque éste no me gusta. Me ha dicho que tengo un frío en el oido, me ha dado unos analgésicos y para casa. Siempre igual.
En fins, que tras comprar eso como ya no iba a volver para clase me he ido a mirar cuántas faltas tenía en la EOI. 52 en inglés y 54 en francés, que ya rondarán las 60 respectivamente. Estoy a unas diez faltas de que me den la patada. Con un bajón terrible me he ido a dar una vuelta pensando si abandonar o intentarlo, si realmente quería intentarlo... Al final sí que he decidido intentarlo, y eso supone partirme la fiesta de peritos del jueves para no añadir más faltas. Por cierto, que curiosa fiesta porque la mitad de la gente tiene prácticas de inferencia esa tarde y es tan tonta de no intentar quitárselas. Pero lo más fuerte es que al terminar la calse de Política II la argentina les ha preguntado a los que quedaban en clase si iban a ir el jueves a clase y han quedado en que ya le mandarían un e-mail. No me lo puedo creer. Una persona normal y corriente y en su sano juicio contestaría instantáneamente "no vengas porque no vamos a venir" y luego ya se encargarían de decirle a la gente que no iba a haber clase. En fin...
Bueno, pues después de comer me he ido para clase de inglés con un sueño terrible y comprendiendo por qué tenía tantas faltas. Al llegar al aula veo en la puerta un cartel. "No hay clase", pero dentro había gente. Les pregunto a ver si iba por nosotros o no y me dicen que sí y que no habían visto el cartel. Pues un poco más y les come...
Así que dos horas libres. Me he tomado un café y me he ido a por apuntes pendientes a casa de una compañera que estaba con un compañero que no me cae nada bien. Hemos ido a reprografía a comprar unos apuntes y había que pillar mogollón y no llevaba más que euro y medio (yo tranquilo siempre) así que me han tenido que dejar dinero. Por cierto, la chica de las fotocopias es una grosera asquerosa y una ordinaria. No merece la pena perder el tiempo hablando de ella.
Y a francés. Unos bostezos horribles. Hemos empezado a estudiar el futuro, que parece accesible.
Y acabada la clase al trabajo. Muy poco trabajo y yo con mal cuerpo. Estoy muy harto muy harto de todo. No puedo con tanta inercia. A ver si mañana amanece mejor.
miércoles, marzo 15, 2006
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