las horas previas al examen fueron un poco lamentables. El día anterior estuve toda la tarde con los libros y tomando Red Bull. No es que a mí estas cosas me afecten, pero por probar...
Ya de noche decidí tomarme un té y seguir estudiando. Sólo estuve hasta las cuatro, porque ya no me apetecía más y tampoco estaba con ganas, puesto que parece ser que el Red Bull y el té juntos sí me afectan, y con un subidón me metí en la cama para no dormir nada. Mi primer examen de empalmada. Y el examen en el que peor lo he pasado.
Nuevamente comprendía de un test y una parte práctica. Si sacabas más de un cuatro en el test te corregía la práctica. El test me salió estupendamente y en la práctica contesté a todo menos a la parte de las nóminas e hice mal la declaración del IVA (que sepa, que cosas mal tiene que haber un montón).
En todos los exámenes los profes han tenido comportamientos rancios, pero ésta se ha llevado la palma. Llegó diez minutos antes y ya quería empezar el examen. Estuvo mirando los planes generales de contabilidad uno por uno a ver si había chuletas. A mí no me lo miró porque justo el que estaba delante mío tenía algunas anotaciones y supongo que con la emoción se olvidó mirar al resto. Luego cuando la gente empezó a preguntarle muchas cosas dijo que no contestaba a nadie más y no lo hizo.
Al entregar el examen me preguntó qué tal me había ido. Yo le contesté con sinceridad que bien excepto la pregunta de las nóminas que no la había contestado. No sé si es que me considera un buen alumno (bueno, soy de los pocos que tienen las cuatro firmas de asistencia) o es que en el test saqué buena nota (ya los había corregido) o qué, pero vaya...

No hay comentarios:
Publicar un comentario